Pages to the People

Fabian Porzio

 

 

  Me llamo Fabian, tengo 16 años, soy una persona alegre y muy activa , practico mucho deporte para pasar un buen dia, por eso mi principal dedicacion es el volei, que se ha de entrenar mucho, por lo que conlleva mucho esfuerzo, y eso en cierta manera es lo que me llena al final del  día. Salir del instituto, coger la mochila e irse a entrenar es lo que me descarga de todo el día quieto, sentado en una silla. Por eso me gusta tanto, son muchas horas de entreno a las que aprovecho al máximo, y así al llegar a casa, llego muerto, ceno y me voy a dormir.

Navegacion

Cuando puse el primer pie en cubierta me encontré con un simpático marinero catalán, él sería mi instructor en proa.Yo no iba con muchas ganas de empezar con ello, ya que nunca me había hecho a la idea de subir a un barco a recorrer mares, ni por diversión ni por trabajo, más bien porque  en el agua nunca se puede confiar. Pero bueno, allí estaba, no había escapatoria, lo primero que hice como tarea en el barco fue desamarrar los cabos para poder zarpar, fua fácil, pero entretenido, ya que nunca lo había hecho.

Una vez zarpamos los de través quitaron las defensas, los de popa mantuvieron recto el mástil del barco y los de proa, contenplamos cómo se abría el puente de Maremagnum, que fue bonito ver ya que normalmente se ve cómo se abre el puente desde arriba, que es impresionante, pero es mucho más impresionante verlo desde abajo.

Una vez salimos del puerto izamos las velas y a navegar.

El Bauprés

El Bauprés es como el dedo índice de un barco, situado en proa y marcando su eslora, Siempre señala el rumbo que el capitan quiere tomar.

De allí sale el floc, la vela que engancha el viento y hace girar el barco por las amuras, como un pequeño juego.

Es muy curiaso ya encima de el da una sensación de libertad y tanquilidad muy agradablel.

Siempre mirando mar a dentro y mirando el horizonte



Persecucion en el Laberinto

Cuando pare en unos arbustos, me di cuenta de que lo habia despistado. No por mucho tiempo, tenia la sensacion de que andaba muy cerca. Segui corriendo cuesta arriba y me adentre en un laberinto. Alli me encontre un poco mas seguro, pero con los nervios que llevaba encima el laberinto cada vez me hacia desesperar un poco mas, entre que no encontraba la salida y que escuchaba sus pasos en silencio aumentaban mis latidos por minuto. Los minutos pasaban tan lentos q parecian horas, era horrible, en varios dados momentos llegue a cruzarme con el, Pero reuni el valor suficiente y necessario para encontrar la salida y escapar.